Qué es el Rito Escocés Antiguo y Aceptado

La masonería, una tradición iniciática para formar ciudadanos en los valores de la libertad, la igualdad y la fraternidad

La masonería es una tradición iniciática que se remonta a los canteros y artesanos que construyeron las catedrales medievales y otros ingenios de obra civil cuyo sistema de símbolos y forma de sociabilidad derivó, a inicios del siglo XVII, en una sociedad fraternal dedicada tanto a la conservación de esa tradición como a establecer espacios de relación y amistad entre personas de distintos orígenes y condiciones. Cuando las logias masómicas comenzaron a admitir masones “aceptados” (es decir, que no practicaban el oficio) se transformaron en centros de referencia identificados con el naciente espíritu de la ilustración y la razón, con la búsqueda de una moral y ética aceptable por todo ciudadano tolerante y con la perspectiva de construir una sociedad en la que dejasen de tener sentido las divisiones por causa de la religión, las ideas y las clases sociales.

La masonería, o francmasonería, se organiza desde entonces en logias o talleres que celebran reuniones o tenidas estructuradas ritualmente, en formatos distintos según agrupen a aprendices, compañeros y maestros. Bajo estas denominaciones heredadas de la era de la masonería operativa, los masones acceden a una tradición iniciática que se concibe como un sistema de moral mostrado por alegorías y velado por símbolos, de la que pueden formar parte todas las personas “libres y de buenas costumbres”, es decir, de ética intachable y no sometidas por constreñimientos ideológicos, prejuicios o actitudes discriminatorias. Un determinado sistema que agrupa de manera ordenada y sistemática el conjunto de símbolos, rituales y elementos míticos y lógicos de raíz masónica se llama rito. La masonería se practica de forma distinta en diferentes entornos culturales y geográficos, aunque en el fondo resulte semejante y coherente.

A la masonería se accede por iniciación, en una ceremonia cargada de significado y emoción que introduce al neófito en el entorno simbólico y ritualístico propio de la orden, y a partir de ese momento el francmasón tiene ante sí un camino de perfeccionamiento en el que no se le instruye en ningún sistema ideológico, político, filosófico o religioso sino que se le proporcionan medios para que, mediante el estudio, la reflexión y la elaboración grupal, descubra por sí mismo el modo de convertirse en un ciudadano que contribuya al bien común desde la libertad y la tolerancia.

La masonería es pues una sociedad iniciática sustentada en el simbolismo de una antigua tradición que actua como una escuela de formación de ciudadanos y defiende los valores de la libertad, la igualdad y la fraternidad en la perspectiva de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

A lo largo de ese proceso de esclarecimiento el masón dispone de un sistema simbólico que a partir de los tres primeros grados de aprendiz, compañero y maestro le permite, si lo desea, continuar el recorrido a través de grados sucesivos llamados Altos Grados o Grados Filosóficos, que en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado llegan a ser 33º. El Supremo Consejo Masónico de España agrupa a los masones y masonas que efectúan ese proceso y les proporciona medios simbólicos, rituales e intelectuales para que puedan realizar ese recorrido, más allá de las logias que trabajan en los grados 1º, 2º y 3º.

El Rito Escocés Antiguo y Aceptado, el rito masónico más practicado en el mundo

El Rito Escocés Antiguo y Aceptado –que suele denominarse brevemente Rito Escocés– es el rito masónico más practicado en el mundo.  Rito es el conjunto que engloba la estructura orgánica, la forma ceremonial, la disposición del templo, las decoraciones de los masones y los usos y costumbres que les permiten practicar sus grados y realizar su propio potencial iniciático, filosófico y cultural. El REAA es un rito masónico derivado de un sistema escocés que se practicaba en París a mediados del siglo XVIII. Aunque tiene referencias caballerescas y su mito le hace remontarse a las Cruzadas, el REAA se enmarca en la nueva sociabilidad ilustrada durante el siglo XVIII. El REAA está administrado en los distintos países por los respectivos Supremos Consejos del Grado 33º, y el Supremo Consejo Masónico de España se fundó en 1811. El REAA ha sido el rito que ha formado parte central de la tradición masónica española desde que comenzó a practicarse hasta la actualidad.

Para constatar el profundo alcance cultural, filosófico y simbolico del Rito Escocés Antiguo y Aceptado conviene leer el texto siguiente, obra de actual Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo Masónico de España.

 

El Rito Escocés Antiguo y Aceptado: un camino iniciático

Por RAMON SALAS, Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo Masónico de España

Introducción

La Francmasonería es una sociedad iniciática que se basa en mitos, que utiliza símbolos y practica ritos (Etienne, 2005). El rito constituye el elemento central y la estructura básica del método de trabajo que utiliza la Francmasonería. En todos los ritos interactúan siempre los tres sistemas propios de la vida humana: el simbólico, el mítico y el social. El mito, conjuntamente con el proceso continuado de la iniciación, el rito, el símbolo y el sistema social, constituyen los cinco elementos básicos del Paradigma Masónico. Kuhn (1969) define al paradigma como “una completa constelación de creencias, valores y técnicas, etc. compartidas por los miembros de una determinada comunidad”.

La Iniciación, como proceso, es la actividad propia de la Francmasonería que se define como Tradición Iniciática. La iniciación, en este sentido, es un proceso metodológico y tradicional de introspección personal, ayudado por preguntas, símbolos y rituales adoptados de las antiguas hermandades de
canteros, que está dirigido a abrir al iniciado a la posibilidad de una conciencia autodeterminada, más clarificada y auténtica de sí mismo y del mundo (Mainguy, 2008). Eliade (1959) dice que “desde un punto de vista filosófico, la iniciación equivale a una modificación ontológica del régimen existencial”. Según Campbell (2013) el mito sería un símbolo, una metáfora de una realidad puramente interior. Por eso, las religiones son consideradas por este autor como “mitologías mal entendidas”, dado que interpretan los símbolos interiores como hechos históricos exteriores, cuando la función de la mitología es la de “abrir la mente y el corazón a la maravilla suprema del ser”. El examen sin prejuicios de las tradiciones de la humanidad descubre ciertos motivos míticos comunes a todas ellas, aunque se entienden y desarrollan de diferente manera en las distintas tradiciones, por ejemplo la idea de la vida tras la muerte. En Masonería, el mito hebreo de Noé es un mito antiguo y anterior al de Hiram Abif citado en los manuscritos de Regius (1390), Cooke (1410) y Grad Loge (1583) [Méndez-Trelles Díaz, 2014; Cavaignac, 2016)].

A los motivos míticos elementales y comunes Jung (1991) los denominó arquetipos del inconsciente colectivo. Este concepto intenta explicar las imágenes y fantasías que correlacionan con especial similitud motivos universales pertenecientes a religiones, mitos, leyendas… De este modo se traslada el énfasis de la esfera de la idea mental racional al oscuro abismo subliminal del que surgen los sueños. Pues, tanto los mitos como los sueños provienen de una misma fuente psicofisiológica, que sería la imaginación
humana movida por los órganos corporales. De la misma manera que las imágenes oníricas son una metáfora de la psicología del soñador, las que se expresan en la mitología lo son de la actitud psicológica del colectivo humano al que el soñador pertenece (Campbell, 2013). Así pues, este autor interpreta la mitología como una función biológica que procede del mismo origen psicofisiológico del que brotan los sueños. La mitología es la expresión simbólica de la sociedad y la cultura a la que el soñador pertenece.

Spengler & Morente (1998) identificaron ocho grandes actitudes psicológicas que han configurado la historia de la humanidad, desde el IV milenio aC hasta nuestros días, a las cuales denominaron mónadas culturales.
El estudio de la mitología va de la importancia de sus metáforas al descubrimiento de la estructura y la influencia de la mónada aglutinante que infunde sentido a cada elemento de su cultura. De ella nacen las
manifestaciones artísticas, los ritos, las normas sociales y las formas de relación entre las personas.

La Francmasonería, como una forma de sociabilidad creada en el siglo XVIII, sería uno de estos elementos culturales y debería inscribirse en la “mónada cultural fáustica”, que abarca la actitud psicológica que va de la gótico-cristiana a la europea norteamericana moderna. Sin embargo, la Francmasonería y el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, van aún más lejos, dado que al recurrir a la Tradición, resultan marcadamente transversales y diacrónicos. Por lo que, siguiendo el modelo propuesto por Spengler & Morente (1998), se inscribirían igualmente en la “mónada mágica” (persa-árabe y judeocristiana-islámica), estableciendo puentes con los mitos antiguos veterotestamentarios e incluso con la “mónada cultural greco-romana”.

Un rito es un acto ceremonial, repetido invariablemente en cada comunidad cultural y de acuerdo a un conjunto de normas establecidas. Los ritos son las celebraciones de los mitos, por tanto, no se pueden entender separadamente de ellos. Tienen un carácter simbólico y son la expresión del contenido de los mitos. La celebración de los ritos se conoce como Ritual. Puede consistir en ceremonias, de carácter más o menos solemne, según pautas que establece la Tradición o la organización correspondiente. En cuanto
al rito, desde un punto de vista antropológico, el hombre puede ser esencialmente considerado como un ser ceremonial que teme al Caos y administra el mundo con el objeto de conseguir su Orden cósmico. En los mitos el Caos siempre aparece como la gran causa creadora, una especie de sustrato básico del cual surge el Orden, desde los dioses primordiales celestes y uránicos hasta la propia humanidad. Ordo ab Chao es la principal divisa del grado 33º del REAA. Pero también es el lema del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.“Orden desde el Caos”. No se trata de ordenar el Caos si no que el orden viene del Caos.

El término Tradición proviene del latín tradere (transmitir). En un sentido amplio, se refiere a los conocimientos transmitidos por las costumbres sociales. Es la información que transmite experiencia, conocimientos, valores y normas con un sentido común, como los cuentos, cantos, danzas, leyendas… En un sentido masónico y más concreto, la Tradición es el conjunto de fuentes que revelan verdades principales que se inscriben en principios arquetípicos y cosmológicos. El lenguaje adecuado para esta transmisión son los símbolos.
Según Rodríguez Castillejos (2013) el Rito, descrito como un concepto aplicado a la masonería, es un conjunto que engloba diversos elementos, tales como: la estructura orgánica, la aplicación ceremonial, los ornamentos de los templos, el vestuario de los miembros, la Tradición, los usos y costumbres, que permiten a los masones el practicar sus grados en los cuerpos locales y ofrecer todo el bagaje cultural, filosófico e iniciático propios y que en su circunspección lo diferencian de otros. Los sistemas masónicos especulativos que conocemos en la actualidad, son practicados en su conjunto por aproximadamente 10 millones de personas en todo el mundo, a través de por lo menos 30 ritos masónicos. De acuerdo con este autor, los ritos masónicos actuales se pueden clasificar en cuatro familias:

a) Familia de York. Incluye a los Ritos Irlandés, Finlandés, Ecce Orienti, del Antiguo Gremio (York o Americano) y Schroeder.
b) Familia de Emulación o Inglesa. Incluye a los Ritos canadiense, Taylor, Bristol, Logic, Emulation, Oxoniense, West-End, Sussex y Oxford.
c) Familia Francesa. Adoniheramita, Escocés Primitivo, Australiano, Escocés Antiguo y Aceptado, Brasileño, Simbólico italiano, nacional Mexicano, de Adopción Francés, de Memphis y Mizraim (o Egipcio), Operativo de Salomón, Francés Restablecido, Francés de Referencia, Francés Moderno, Húngaro de San Juan y Francés Tradicional.
d) Familia Rectificada. Incluye a los Ritos Escocés Rectificado, Swedenborg, Sueco y Zinnendorf.

El Rito Escocés Estándar, es el más antiguo de todos y no se puede incluir en ninguna de las cuatro familias actuales de ritos. Se practica en la Gran Logia de Escocia y se trata de un rito independiente, que ha sobrevivido del rito original de Edimburgo desde finales del siglo XVII.

El Rito Escocés Antiguo y Aceptado (REAA) presenta el interés de proponer a nuestra búsqueda iniciática, nunca terminada, treinta y tres etapas que constituyen un depósito de la Tradición occidental, siendo al mismo tiempo un gran conservatorio de las iniciaciones. La Tradición más visible, que ya percibimos en los grados azules, es la veterotestamentaria, de la cual los masones operativos ya se declaraban herederos. Pero los Altos Grados están enriquecidos con elementos tomados del cristianismo esotérico y del espíritu caballeresco de todas clases. Los términos “escocés/escocismo” cubren el conjunto de los Altos Grados, que comprenden los grados del 4º al 33º.

Historia del Rito Escocés Antiguo y Aceptado

Los discursos del Caballero Andrew Michael Ramsay son considerados como la carta oficiosa del Escocismo y del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Ramsay, (1686-1743), caballero escocés, discípulo de Fenelón y de Madame Guyon, se inició como masón en 1730 en Londres en una logia andersoniana. Llamado Caballero Ramsay, porque el rey de Francia le había nombrado caballero la Orden de San Lázaro. Sus famosos discursos los realizó como Gran Orador de la Orden en Francia. El primero de ellos fue pronunciado en la
Logia Saint Thomas Nº 1 de París el 26 de diciembre de 1736. El segundo discurso tuvo lugar durante una de las Asambleas Generales de la Orden, también en Paris el 20 de marzo de 1737. (Méndez-Trelles Díaz, 2014).
La primera versión del discurso (1736) tiene las siguientes características:

1) Se señala que uno de los fines de la masonería es la paz de los pueblos por medio de una Republica universal.
2) Se invocan las tradiciones mistéricas antiguas como antecesores de “los misterios masónicos”.
3) El masón ha de ser educado a través de las siete Artes liberales
4) Orígenes prestigiosos de la masonería: Noé, Abraham, José, Salomón, Moisés, Hiram-Abif, Zorobabel.
5) La masonería como depositaria de un conocimiento esotérico inmemorial. Este esoterismo tiene un origen bíblico dado que está encubierto tanto en el simbolismo del arca de Noé como en el templo y libro de Salomón.

La segunda versión del discurso (1737) presenta las siguientes
particularidades:

1) El mundo entero no es más que una gran República, en la cual cada nación es una familia y cada individuo un niño.
2) Hace derivar los grados o categorías profesionales masónicas de la jerarquía de los Cruzados. No menciona explícitamente a losTemplarios.
3) La Masonería es heredera de los secretos de la antigüedad.
4) El masón ha de ser educado a través de las siete Artes liberales.
5) Orígenes prestigiosos de la Masonería: a) Origen monástico-militar
de la Masonería. b) El conocimiento universal. c) El pacifismo de la
Masonería.

En 1743 se tiene la primera mención oficial de la Masonería Escocesa. Creación del grado de Elegido (Élu) en Lyon. Fundación de la Logia “La Parfaite Harmonie” que practicaba los Altos Grados del Rito de Perfección. Dos años después, en 1745 se crea la Logia de “Maîtres Écossais Sait Jean de Jerusalem” en Burdeos por Étienne Morin. Esta Logia practicaba los 14 grados del Rito de Perfección.

La primera Logia Escocesa permanente es creada en París (1747), practicando los 14 grados del Rito de Perfección de aquel tiempo. En 1750 hace aparición el Grado de Caballero de Oriente o de la Espada, que
corresponde al Grado 15º del actual REAA. Un año más tarde este grado es incluido en el Rito de Perfección que desde entonces quedó integrado por quince grados.

El 24 de noviembre de 1754 se crea el Capítulo de Clermont por el Caballero de Bonnevile, en honor del Duque de Clermont, entonces Gran Maestro de la Gran Logia Inglesa de Francia. Este Capítulo habría trabajado hasta 25 grados durante su período de cuatro años de existencia. El Capítulo de Clermont está considerado como la cuna del Rito de Perfección, el cual se convertirá posteriormente en el padre del REAA.

El Capítulo de Clermont fue sustituido por los “Chevaliers d’Orient Souverains Princes Maçons” en 1756. El principal de estos colegios tomó en 1758 el nombre de los “Conseil des Empereurs d’Orient et d’Occident”, este último conocido en Francia como el Rito de Heredom. Este Rito organizó, más tarde, el Rito de Perfección, que comprendía 24 grados y posteriormente 25 grados, divididos en siete clases, 22 de los cuales fueron llamados los Altos Grados, con los tres primeros grados de las logias simbólicas agregados.

Etienne Morin fue un comerciante de Burdeos que viajaba entre Francia y las islas francesas de América, contribuyendo a dar amplitud al sistema Escocés de Perfección de 24 grados (3 grados simbólicos + 21), llevándolo a Santo Domingo hacia 1750. Diez años después, Etienne Morin, regresa a París y participa en la reorganización de la Gran Logia de Francia. En 1761 la Gran Logia de Francia conjuntamente con el Conseil des Empereurs d’Orient et d’Occident le otorgó una patente que le autorizaba a propagar la Masonería en
América del Norte, tal como era practicada en París. De regreso a Santo Domingo en 1763, Etienne Morin se consagra hasta su muerte en 1771, en colaboración con Henry Franken, a la difusión de la Masonería de Perfección en Jamaica y en Luisiana, bajo la forma de un sistema de 25 grados, al cual le da el nombre de Orden del Real Secreto. Al sistema de los 24 grados practicado en Francia, Morin añade un grado final de Príncipe del Real Secreto, creado por él.

Un año después de la “Patente Morain”, en 1762, fueron adoptadas las Grandes Constituciones de Burdeos con 25 grados, incluyendo los tres grados de la Masonería Simbólica. Este documento proporcionaba autoridad para establecer logias y para trabajar los grados bajo Inspectores Generales y sus Diputados. De la autoridad original de Morin, las patentes que fueron concedidas establecían el Rito de Perfección en las Indias Occidentales, Albany, New Orleans, Philadelphia, y Charleston. En 1767 tuvo lugar la fundación de la primera Logia escocesa en Nueva York por un delegado de Etienne Morin.

En 1786 fueron adoptadas en Berlín las célebres Grandes Constituciones del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. El documento está fechado en el 1º de mayo de 1786 y se hace constar: “firmado por Federico II,
rey de Prusia”. Tanto la fecha como el nombre del rey son puestos en tela de juicio por los historiadores. Sin embargo, este documento se considera como la constitución del REAA, más conocida con el nombre de: “las Grandes Constituciones de 1786”. En ellas se estipulaba que el Rito trabajase en treinta y tres grados, del uno al treinta y tres, bajo el nombre de Rito Escocés Antiguo y Aceptado y fuera gobernado por un Consejo Supremo.

El 31 de mayo de 1801 se fundó en Charleston (Carolina del Sur) el Supremo Consejo de la Masonería denominada Rito Escocés Antiguo y Aceptado, con la participación de Morin. Tras la fundación, el primer Supremo Consejo se dio a conocer por medio de una circular expedida el 4 de diciembre de 1802, estableciéndose así el “Consejo Madre del Mundo” y precisa que deja la gestión de los grados azules a las Grandes Logias. Es un rito que se define por un sistema compuesto por 3 grados simbólicos y 30 altos grados más allá del grado de Maestro, lo que implica el añadido de 8 grados a los 25 de la Orden del Real Secreto de Morin. Todos los Supremos Consejos regulares y reconocidos que actualmente existen en el mundo provienen este origen.

En febrero de 1802, el Supremo Consejo de Charleston concede una patente a un masón francés, refugiado algunos años antes en Santo Domingo, el conde de Grasse-Tilly. Es autorizado para “constituir, establecer y respetar todas las Logias, Capítulos Consejos y Consistorios de la Orden Real y militar de la antigua y moderna Franc-Masonería en los dos hemisferios”. Después de haber estado cerca de siete meses en Kingston (Jamaica), estableció el Supremo Consejo de las Islas de Barlovento y de Sotavento en Port-au-Prince en 1803. Regresó a Francia en 1804 y se fue a Burdeos, estableciendo el Supremo Consejo de Francia en este mismo año, de Italia en 1805, de España en 1811 y de Bélgica en 1817. En relación con el Escocismo y sobre el Rito Escocés Antiguo y Aceptado en particular se pueden consultar los trabajos de: Noël (2006),
Sánchez Casado (2009), Hospital (2011), Donzac & Piovesan (2014) y Michel (2015).

Los treinta y tres Grados del Rito Escocés Antiguo y Aceptado

Todos los trabajos regulares del Rito Escocés Antiguo y Aceptado de las obediencias francmasónicas que lo practican, asumen un sistema de treinta y tres grados. En la mayoría de las jurisdicciones, la administración sobre los primeros tres grados la realizan las Grandes Logias, mientras que los denominados Altos Grados (4º-33º) son gestionados y conferidos por los Supremos Consejos del modo que se detalla a continuación.

Los primeros tres grados son conferidos en una Logia Simbólica o de Masonería Azul:

1º- Aprendiz
2º- Compañero
3º- Maestro

Grados Inefables, otorgados en una Logia de Perfección:

4º- Maestro Secreto
5º- Maestro Perfecto
6º- Secretario Íntimo
7º- Preboste y Juez
8º- Intendente de los Edificios
9º- Maestro Elegido de los Nueve
10º- Maestro Elegido de los Quince
11º- Sublime Caballero Elegido
12º- Gran Maestro Arquitecto
13º- Caballero del Real Arco
14º- Gran Elegido Perfecto y Sublime
Grados Capitulares: se conceden en el Capítulo RosaCruz:
15º- Caballero de Oriente o de la Espada
16º- Príncipe de Jerusalén
17º- Caballero de Oriente y Occidente
18º- Soberano Príncipe Rosa+Cruz

Los doce grados siguientes se otorgan en un Areópago de Caballeros Kadosh:

19º- Gran Pontífice
20º- Gran maestro ad vitam o de todas las Logias
21º- Patriarca Noaquita o Caballero Prusiano
22º- Príncipe del Líbano o Caballero de la Real Hacha
23º- Jefe del Tabernáculo
24º- Príncipe del Tabernáculo
25º- Caballero de la Serpiente de Bronce
26º- Príncipe de Merced o Escocés Trinitario
27º- Soberano Comendador del Templo
28º- Caballero del Sol o Príncipe Adepto
29º- Gran Escocés de San Andrés
30º- Gran Elegido Caballero Kadosh o del Águila Blanca y Negra

Los tres últimos grados son Administrativos y los confiere el Supremo Consejo
del Grado 33°:

31º- Gran Inspector Inquisidor Comendador
32º- Sublime y valiente Príncipe del Real secreto
33º- Soberano Gran Inspector general de la Orden

Resumen y conclusiones

El Capítulo de Clermont está considerado como la cuna del Rito de Perfección, el cual se convertiría más tarde en el padre del Rito Escocés Antiguo y Aceptado a través de los ritos de Heredom y del Orden del Real
Secreto de Morin. Contiene las esencias de todos los Ritos, los cuales no son más que una expresión más o menos acentuada, en uno u otro sentido, de la enseñanza masónica. Está abierto a todas las corrientes filosóficas y herméticas, del simbolismo y de la mística de todos los ritos. En resumen, a todo aquello que se designa bajo la denominación de Masonería antigua, moderna o rectificada.

El Rito Escocés Antiguo y Aceptado es el más generalizado en el mundo, puesto que es la síntesis de todas las formas de la Tradición. Su objetivo tiende hacia el Conocimiento, hacia el Absoluto y hacia la Unidad. Mediante la progresión de sus grados, permite a los seres humanos, por su conciencia y su voluntad, elevarse hacia las fuentes de sus orígenes y de sus relaciones con el Universo. El Rito Escocés Antiguo y Aceptado se puede definir como un conservatorio de iniciaciones, es decir, un colegio o una escuela activa, en donde se practican y atesoran los ritos de todas las formas de la Tradición occidental.

Referencias

Campbell, J. (2013). Las extensiones interiores del espacio exterior: la metáfora como mito y como religión. Atalanta.
Donzac, J.P. & Piovesan, P. (2014). Le Rite Écosais Ancien Accepte des Hautes Grades. Suprême Conseil Grand Collège REAA-GODF. AMHG.
Cavaignac, F. (2016). Les Mythes Maçonniques Revisités. Éditions Dervy.
Eliade, M. (1959). Naissances mystiques: essai sur quelques types d’initiation. Gallimard.
Étienne, B. (2002). L’initiation. Éditions Dervy.
Herrera Michel, I. (2015). El Escocismo Masónico. Una perspectiva histórica. Editorial masónica.es.
Hospital, M. M. (2011). El Supremo Consejo del Grado 33º fundado en Madrid el año 1811. Supremo Consejo Masónico de España.
Jung, C. (1991). Arquetipos e inconsciente colectivo. Paidós.
Kuhn, T. S. (2011). La estructura de las revoluciones científicas. Fondo de Cultura Económica.
Mainguy, I. (2008). Les initiations et l’initiation maçonnique. Éditions Godefroy Jean-Cyrille.
Mendez-Trelles Díaz, I. (2014). Textos fundamentales de la Masonería. Editorial masónica.es.
Noël, P. (2006). Guide des Maçons Ecossais. A l’Orient.
Rodríguez Castillejos, M. (2013). Los ritos masónicos. Análisis genealógico de
los principales ritos masónicos en el mundo. Editorial masónica.es.
Sánchez Casado, G. (2009). Los Altos Grados de la Masonería. Ediciones Akal.
Spengler, O. & Morente, M. G. (1998). La decadencia de Occidente: bosquejo de una morfología de la historia universal. Espasa Calpe.

Barcelona, 15 de abril de 2015
Ramon Salas
Maestro Francmasón del REAA

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